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El saxofonista, Albert
Ayler, fue un innovador absoluto del jazz
en los primeros años de la década de los sesenta. Su música a veces
parecía caótica y desgarrada, pero en el mismo tema, un par de
compases después, sonaba sentimental y lírica. Sus comienzos en
Cleveland, la ciudad donde nació, fueron extraordinariamente fértiles
dado el ambiente musical que reinaba en su casa, ya que su padre
era violinista y saxofonista, y su hermano tocaba la trompeta.
Estudio música en el Conservatorio
de Cleveland, y antes de cumplir
los veinte años, ya ejercía de saxofonista en las orquestas
locales. En 1958, ingresó en el ejercito y aprovechó aquel
tiempo para tocar en algunas bandas militares. Después de licenciarse
en 1961, pasó algún tiempo en Suecia y Centroeuropa. En Copenhague,
conoció durante el invierno de 1962 a Cecil
Taylor y los dos músicos
volvieron juntos a New York para seguir tocando juntos.
En la "Gran Manzana", Ayler formó su propio grupo
integrado por, Don Cherry, Gary Peacock y Sunny
Murray. Con
esa formación volvió a Europa en 1964 y el publico del viejo
continente aceptó de buen grado ese nuevo sonido del jazz que el
saxo de Ayler producía. La controversia aumento entre los
"puristas" del jazz, cuando el batería, Sunny
Murray,
abandonó un compás métrico en su forma de tocar la batería. En
1965 actúa en el Town Hall
de New York y el concierto fue grabado
en disco consiguiendo un gran éxito de critica y público. Firmó
un contrato con el sello, Impulse! y sus dos primeros álbumes
titulados: "At Greeenwich Village" y
"Love Cry"
se convirtieron en discos de cultos para sus seguidores.
Poco después de su vuelta a Estados Unidos después de un nuevo
viaje a Europa en 1970, Albert Ayler desapareció de su domicilio
de New York. Dos semanas después, su cuerpo fue encontrado sin
vida flotando en las aguas del East River.
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