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El
cantante, Jimmy
Witherspoon, aprendió
su oficio en el coro de la
iglesia Baptista de su ciudad natal y de adolescente quedo
ensimismado con el canto de dos grandes blues singer, el orondo,
Jimmy Rushing, y
Big Joe Turner. Trabajó de
friegaplatos en un local
donde ofrecían conciertos en directo y así conoció a los grandes
del blues californianos como el guitarrista y cantante, T. Bone
Walker. Su debut como cantante fue extremadamente
exótico, dado
que debutó en Calcuta, en el "Grand Hotel Winter
Garden" con el grupo del pianista,
Teddy
Weatherford, un
antiguo pianista de leyenda, natural de Chicago y emigrado al Extremo
Oriente desde finales de los años veinte. En 1945 entró a formar
parte de la orquesta de Jay McShann, pianista de
Kansas City que
intentaba en su orquesta, una especie de fusión entre el jazz y el
blues. Su papel en la orquesta fue sustituir como vocalista a
Charles Brown.
Con McShann, estuvo casi seis años, hasta que en 1952, se sintió
seguro para emprender su carrera en solitario. Sus comienzos en
ese contexto se aproximaron mucho al Rhythm and Blues, pero después
de algún tropiezo importante en su carrera,
afortunadamente enderezó el rumbo de su arte vocal por senderos
mas jazzisticos. La elección fue muy acertada y ya en 1957, grabó
un muy buen disco para RCA titulado
"Goin' to Kansas
City Blues", pero fue en 1959 cuando le llegó el espaldarazo
definitivo cuando participó en un extraordinario concierto en el
Festival de jazz de Monterey, quedando testimonio de aquel evento,
un álbum editado por Everest
Records. Sus acompañantes en
aquélla extraordinaria actuación fueron, el trompetista Roy
Eldridge, el
saxofonista tenor, Ben Webster y otros grandes
músicos como el
pianista, Earl Hines. Ese enorme concierto fue el preludio de su
reconocimiento, al años siguiente, por los lectores de la revista
Down Beat, que lo eligieron mejor cantante de jazz en 1961.
Sus éxitos discográficos continuaron y en 1961, grabó en
directo desde el club Renaissance
de Los Ángeles nuevamente
acompañado por Ben Webster, Gerry Mulligan
y una sección
rítmica encabezada por el gran pianista, Jimmy
Rowles. Su altísima
afinidad y compenetración con Ben Webster
alcanzaría su punto culminante en en un emocionante e intimista disco donde
Witherspoon, se consagra tambien como cantante letrista y no solo
cantante melódico. El disco, se tituló: "Jimmy
Witherspoon
and Ben Webster" y fue editado en 1962 por el sello
Reprise.
Cuando parecía que en los años ochenta un cáncer de garganta iba
a truncar su carrera y su vida, una intervención quirúrgica en
Inglaterra, no solo curó la enfermedad, sino que suavizó su voz y
ensanchó su registro grave. Una magnifica muestra de ese
cambio de voz se puede observar en el álbum grabado en 1988 para
el sello Fantasy,
titulado "Rockin'
L.A."
Jimmy
Witherspoon, siguió
durante la década de los noventa a pleno ritmo y sus discos
llegaban al mercado de una forma muy regular. Con su muerte,
acaecida el 13 de septiembre de 1997, se fue quizás el último
gran cantante de blues.
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