|
Nacido
en La Habana el 4 de junio de 1948, Paquito
D'Rivera fue un niño prodigio al empezar sus estudios
musicales a ,los cinco años bajo la tutela de su padre, Tito, un
conocido saxofonista y director cubano. A los seis años ya
actuaba en público, y a los siete años, se convirtió en el
miembro más joven del grupo que supiese tocar un instrumento,
cuando se unió a la famosa compañía, Selmer.
En 1958,
cuando apenas contaba con diez años, D'Rivera actuó en el Teatro
Nacional de La Habana, dejando estupefacto al público y los
críticos. Ingresó en el Conservatorio de La Habana a los doce años
para estudiar clarinete, composición, consonancia, y "todo
lo demás". En 1965, D'Rivera con tan sólo 19 años,
convertido en todo un virtuoso del clarinete y el saxo, actuaba
por primera vez, como solista con la Orquesta Sinfónica
Nacional de Cuba, en un concierto televisado a nivel nacional.
Ese mismo año, D'Rivera y el
pianista Chucho Valdés, fundaron la
famosa Orquesta Cubana de Música Moderna,
de la cual fue director durante algo más de dos años. Ocho de
los músicos más jóvenes y aventureros de la Orquesta, se
unieron a otros tres músicos para formar Irakere,
cuya explosiva mezcla de jazz, rock, música clásica y música
tradicionalmente cubana no se había escuchado jamás.
La irrupción en los últimos tiempos de la música y los músicos
cubanos en el panorama internacional y su masiva implantación
posterior en recitales, conciertos y grabaciones varias, así como
la proyección cinematográfica que muchos de ellos han tenido en
películas como Buenavista Social Club,
Calle 54 o en Los Reyes del
Mambo, ha sido decisiva para que la música traspasara
la Isla de Cuba y sus músicos dados a conocer en todo el mundo.
Nadie duda que entre esos grandes músicos está Paquito
D’Rivera, uno de los grandes estandartes de dicho
movimiento y de los responsables de su implantación.
Tras fundar en 1965 con Chucho Valdés
la Orquesta Cubana de Música Moderna y
posteriormente el citado grupo Irakere,
con el que causaron sensación en los festivales de Newport
y Montreux (1978), se traslada a los EE.UU. bajo la
protección de, entre otros importantes músicos, del maestro del
jazz, Dizzie Gillespie. Allí
comienza su colaboración con los mejores músicos como Arturo
Sandoval, Roditi, Michel Camilo y rescata del ostracismo a Bebo
Valdés, un pianista, padre de
Chucho Valdés que lograría en los
primeros años del siglo XXI, un gran éxito con su disco
"Lágrimas Negras" junto
al cantaor flamenco Diego "El
Cigala". Posteriormente graba con la Orquesta
Sinfónica de Londres bajo la dirección de Lalo
Schifrin, y en 1995 por primera vez con el Caribean
Jazz Project; poco después gana el Grammy
por su disco "Portraits of
Cuba". Ha colaborado con Eddie
Gómez, Mc Coy Tyner, Herbie Mann, Tito Puente, Astor Piazzolla,
etc. y ha publicado sus memorias con el burlón (no podía ser de
otro modo) título de "Mi vida
saxual"
|